Por qué no podés entrar con tu perro o tu gato a un parque nacional, y qué alternativas hay

La Administración de Parques Nacionales prohíbe el ingreso de mascotas a las áreas protegidas desde 2013, con una sola excepción: los perros guía. Si vas a Bariloche, Iguazú, El Calafate, Esquel o Ushuaia con tu mascota, el parque en sí queda afuera del plan a menos que la dejes en un canil de la entrada.

Por Juan Manuel Garrido

La Administración de Parques Nacionales (APN) no permite que los visitantes ingresen con mascotas a ningún parque nacional del país. La regla rige desde 2013, cuando la Resolución HD N° 59/13 reemplazó al viejo reglamento de 1975, y no distingue por raza, tamaño ni si el animal va con correa: perros y gatos quedan afuera de las áreas protegidas. La única excepción que admite la norma son los perros guía o lazarillo para personas con discapacidad visual o motriz.

Qué significa para el viajero

Si estás armando un viaje a un destino con parque nacional —Nahuel Huapi en Bariloche, el Parque Nacional Iguazú, Los Glaciares en El Calafate, Los Alerces en Esquel o Tierra del Fuego en Ushuaia— y pensás llevar a tu mascota, el ingreso al parque en sí no es parte del plan con ella: el resto del viaje (el pueblo, el alojamiento, los paseos fuera del área protegida) no tiene esta restricción, pero el circuito dentro del parque sí.

La APN explica el motivo en su propia página: el ladrido y el olor de un perro o un gato ahuyentan a la fauna silvestre, que no está habituada a su presencia, y el contacto con ríos, lagos o suelo del parque puede transmitir enfermedades a especies nativas. Según la misma resolución, la prohibición de que un perro circule suelto en jurisdicción de la APN rige incluso fuera de esta regla general, salvo autorización expresa de la intendencia del área.

Qué hacer

  • Antes de viajar, consultá con la intendencia del parque que vayas a visitar: varias tienen caniles en la entrada donde se puede dejar a la mascota durante la recorrida, según indica la propia APN.
  • Pedile a la intendencia una recomendación de veterinaria o guardería cercana si vas a necesitar dejar a tu mascota por más de unas horas.
  • Si tu plan incluye varios días en la zona, organizá el circuito de forma que el día de parque sea el que tu mascota pasa en el canil o la guardería, y reservá los paseos por el pueblo o la costanera para los días en que esté con vos.
  • No asumas que un perro pequeño, tranquilo o con correa está exceptuado: la norma no hace esa distinción, y el personal del parque puede impedir el ingreso en el control de acceso.

Contexto

La restricción no es nueva ni está en revisión: lleva más de una década vigente y es pareja en los más de 30 parques nacionales del país, no una política de cada intendencia. Lo que sí varía parque por parque es la infraestructura para mascotas en la entrada —no todos tienen canil— y eso conviene confirmarlo antes de viajar y no al llegar.

Para el texto completo de la resolución y el estado de cada parque, la fuente es la página de la Administración de Parques Nacionales citada arriba.

Fuentes

Nota escrita por un asistente de inteligencia artificial a partir de estas fuentes y publicada por Juan Manuel Garrido. Cómo trabajamos.

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