Qué es un acreedor quirografario y cómo armás tu reclamo si una aerolínea entra en concurso preventivo

Cuando una aerolínea entra en concurso preventivo —como Flybondi desde el 2 de octubre—, el pasajero con un pasaje pagado y sin usar pasa a ser 'acreedor quirografario'. Así funciona el trámite ante el síndico y la vía más rápida si pagaste con tarjeta de crédito.

Por Redacción

Cuando una empresa aérea presenta un concurso preventivo de acreedores —el paso que dio Flybondi el 2 de octubre ante el Juzgado Nacional de Primera Instancia en lo Comercial N.º 24— el pasajero que tiene un pasaje pagado y sin volar no queda automáticamente sin nada, pero tampoco cobra como si reclamara a una empresa que opera con normalidad. Pasa a ser, en los términos de la Ley de Concursos y Quiebras (24.522), un "acreedor quirografario": alguien a quien la empresa le debe dinero sin que esa deuda tenga ninguna preferencia sobre las demás. El trámite para hacer valer ese crédito, y la vía para evitarlo directamente si pagaste con tarjeta, son dos caminos distintos y conviene conocer los dos.

Qué significa para el viajero

No hay reembolso automático ni inmediato. El concurso preventivo frena los reclamos individuales contra la empresa y los reordena todos juntos, bajo supervisión judicial, mientras la aerolínea negocia una propuesta de pago con el conjunto de sus acreedores. Eso es distinto de una quiebra: en el concurso preventivo la empresa sigue en manos de sus dueños, vigilada por un síndico, intentando seguir operando; en la quiebra, el síndico desplaza a la empresa y liquida sus bienes para repartir lo que quede. Mientras el concurso está abierto, el pasaje pagado se convierte en un número dentro de una lista de acreedores, no en una devolución que llegue por sí sola.

Qué hacer

  • Si pagaste con tarjeta de crédito, la Ley 25.065 te da una vía propia que no depende del concurso: podés impugnar el consumo por nota simple ante el banco emisor dentro de los 30 días de recibido el resumen donde figura esa compra (60 días si la operación fue en el exterior), detallando el error —el vuelo que no se prestó— y pidiendo que no se cobre o se acredite lo ya pagado. El banco tiene 7 días para acusar recibo del reclamo y 15 días más para corregirlo o explicar por qué no corresponde.
  • Si pagaste de otra forma —transferencia, efectivo en una agencia, débito—, el camino es presentarte ante el síndico designado en el concurso para verificar tu crédito: se hace con el comprobante de compra, los mails de confirmación o cancelación del vuelo y cualquier reclamo previo ya hecho a la aerolínea. El síndico, no el juzgado, es quien recibe el pedido.
  • Guardá todo desde el primer día, aunque todavía no sepas qué vuelo te tocó: comprobante de pago, itinerario, y cada mail que la aerolínea haya mandado sobre el estado del vuelo. Sin esos papeles no hay verificación posible.
  • No hace falta esperar a que el concurso avance para empezar el trámite ante el síndico, ni a que venza un plazo para impugnar con la tarjeta: cuanto antes quede presentado el reclamo, antes queda registrada la posición del pasajero.

Contexto

El mecanismo no es exclusivo de una aerolínea ni de este caso: cualquier empresa de viajes —una agencia, un operador turístico, otra línea aérea— que entre en concurso preventivo pone a sus pasajeros y clientes en la misma situación de acreedores quirografarios, con el mismo trámite ante el síndico. La diferencia la hace siempre el medio de pago: quien pagó con tarjeta de crédito tiene, en la Ley de Tarjetas de Crédito, una herramienta más rápida y menos atada al resultado del proceso judicial que quien pagó por otros medios y debe esperar el trámite concursal completo.

Fuentes

  • Ley 24.522 de Concursos y Quiebras, art. 32 (texto según reforma de la Ley 27.170) — argentina.gob.ar/normativa
  • Ley 25.065 de Tarjetas de Crédito, arts. 26 y 27 — argentina.gob.ar/normativa/nacional/ley-25065-1998-55556/texto